MNCT 909 – Quitándote poder a ti mismo

MNCT 909 – Quitándote poder a ti mismo

“Cuando dejo ir lo que soy, Me convierto en lo que puedo ser, Cuando dejo ir lo que tengo, Recibo lo que necesito”

– Tao Te Ching

La semana pasada estuve realizando un entrenamiento intensivo con una persona que se definía a si misma como “obsesiva del control”, que estaba ansiosa por dominar el conocimiento de adentro hacia fuera e incrementar los beneficios que dicho entendimiento podía traer para sí misma. Puesto que se sentía cada vez más intrépida, más libre y con más visión, me dijo que estaba dispuesta a comprometerse plenamente con el proceso y a poner en práctica de manera inmediata todas y cada una de las estrategias que yo le estaba compartiendo.

Lo que yo sugerí, en cambio, fue que la lectura de mi nuevo libro: ´Quitándote poder a ti mismo: una guía para soltar´, le beneficiaría enormemente.

Si bien estaba bromeando, lo que yo estaba tratando de señalar es que una de las principales razones por las que a las personas se les dificulta experimentar revelaciones sobre la naturaleza de la experiencia humana es que creen que tienen que luchar por conseguirlas. Toda transformación se produce a través de un cambio en la conciencia – un salto vertical a un nuevo nivel de comprensión, claridad y bienestar. Y casi cualquier cosa que hagamos para tratar de provocar o forzar este tipo de transformación, en realidad se interpone en el camino de que esto ocurra por si mismo.

Durante el transcurso de nuestro tiempo juntos, se me ocurrieron un par de metáforas que apuntan a cómo se pueden producir los cambios en la conciencia que conducen a revelaciones personales y profesionales sin tener que hacer nada específico para conseguir que ocurran…

1 . El ascensor de la Conciencia

En ´La revolución de Adentro hacia afuera´ describo el “ascensor de la conciencia” de la siguiente manera:

Mientras que la Conciencia pura es un potencial sin forma, como individuos, experimentamos la vida a diferentes niveles. Es como estar en un ascensor de cristal – el mundo se ve diferente dependiendo de en qué piso nos encontremos. Y el ascensor de nuestra conciencia personal sube y baja a lo largo del día. Al cambiar nuestro nivel, nuestra visión cambia con él: mientras más alto estemos, más claramente podremos ver.

Lo que me parece esperanzador de esta metáfora es que cualquiera de nosotros podemos, en cualquier momento, dar un “salto vertical” en la conciencia. Cada nueva revelación que tenemos acerca de la naturaleza de la condición humana abre una perspectiva más elevada, un conocimiento más profundo y una visión más clara de lo que realmente está pasando. Es como hacer la transición de un ascensor que viaja entre el quinto y el décimo quinto piso a otro que nos llevará hasta el piso veinte de un edificio. Mientras que con toda seguridad seguiremos experimentando los altibajos de la vida, nuestro acceso al sentido común, la sabiduría y el bienestar crece exponencialmente con cada salto.

Al igual que con un ascensor real, no estamos muy involucrados en hacer que el ascensor de cristal de la conciencia suba y baje. Más allá de “pulsar el botón” al dirigir nuestra mirada hacia adentro y esperar a que las puertas de la percepción se abran, no hay mucho que podamos hacer. Y si seguimos dando vueltas en busca de las escaleras o una escalera portátil mientras esperamos, probablemente ni nos demos cuenta de cuando el ascensor llegue.

2 . La Cámara Hiperbárica

Si bien su eficacia como una modalidad de tratamiento sigue siendo una fuente de debate, la idea de una cámara hiperbárica es simple. Al bombear grandes volúmenes de oxígeno en una cámara hermética, logramos que el torrente sanguíneo absorba más oxígeno. Los partidarios de esta terapia aseguran que el pasar tiempo en un ambiente rico en oxígeno estimula e incluso puede acelerar la capacidad de curación natural del cuerpo.

Algunos atletas también usan las cámaras hiperbáricas para provocar el “efecto superman“. Al pasar tiempo (e incluso dormir) en aire que contiene niveles más altos de oxígeno, sienten que tienen mayor fuerza, resistencia y claridad de mente cuando salen de la cámara y vuelven a operar en el aire normal.

Lo mejor de todo es que usted no necesita realmente hacer nada específico para conseguir los beneficios – con sólo pasar un tiempo en la cámara, el cuerpo naturalmente absorbe el oxígeno y experimenta los efectos positivos sin esfuerzo alguno de su parte.

Me parece que la conversación transformadora funciona de la misma manera, excepto que el “oxígeno”, en este caso, es la presencia de la Mente – la energía más profunda, la inteligencia detrás de la vida. Algunas personas llaman a esta energía ” la fuerza de la vida”, mientras que otros se refieren a ella como “la gran mente”, “Dios ” o “la unidad de la vida “.

Es eso que anima nuestro cuerpo, lo que se asegura que las bellotas se conviertan en árboles de roble. Se manifiesta en nuestras vidas como una sabiduría innata y el bienestar que guía nuestro camino por la vida si se lo permitimos . Y al igual que en la cámara hiperbárica, simplemente pasar el rato en la energía de la Mente trae los beneficios.

Algo dentro de nosotros “despierta” a un nivel más profundo, y al regresar al “mundo real” estamos en condiciones de llevar con nosotros esa mayor claridad, ese elevado sentido de bienestar y un mayor acceso a la sabiduría. La conversación transformadora “incrementa el oxígeno”, tanto por el hecho de presenciar esta fuerza vital subyacente a través del diálogo como aprovechando la resonancia aumentada que parece ocurrir cuando dos o más personas se conectan a este nivel más fundamental. El coach y el cliente simplemente entran en la cámara juntos, incrementan el sentimiento más profundo, y ven qué sucede.

No hay nada más que hacer, y no hay ningún pre-requisito para “conseguirlo” aparte de estar presente, incrementar el sentimiento más profundo y permanecen en la conversación el tiempo suficiente, para comenzar a experimentar los beneficios.

Aunque la mayoría de las personas se resisten a la idea de “quitarse poder a sí mismos”, no estoy sugiriendo que uno abandone la responsabilidad de sus actos o que vuelva a vivir la vida como víctima de sus circunstancias. Es simplemente que cuando uno deja de esforzarse tanto por ser la fuerza creativa predominante en su vida, la fuerza creativa natural comienza a fluir a través de uno cada vez más.

Esto es, para mí, el verdadero significado de la frase “let go and let God” (“soltar y permitir a Dios”). No que debamos renunciar a nuestros sueños y esperanzas, pero que cuando renunciamos a la creencia que estamos a cargo del universo, la fuerza que hace girar los planetas e ilumina las estrellas puede mover cielo, mar y tierra para hacer que lo aparentemente imposible sea posible.

Con todo mi amor,
Michael

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