MNCT 920 – Superación Personal
“Que maravilloso, que nos hayamos en una paradoja, ahora tenemos la esperanza de progresar.”
– Niels Bohr
¿Por qué renunciar a la Superación Personal realmente lo mejora todo?
Hay una ironía paradójica en el corazón de la conversación transformadora. La gente acude a ella porque quiere tener una vida maravillosa, y sin embargo, el mayor obstáculo para realmente conseguir lo que este campo ofrece es justamente escuchar a través del filtro de “¿de qué manera puede este conocimiento hacer que mi vida sea maravillosa?”
A modo de ejemplo, Thomas acudió a uno de mis programas intensivos de coaching, Shifting the Foundations (Moviendo los Cimientos), después de mucho discutir y negociar tanto el costo del programa como el viaje a Los Ángeles que debía realizar para poder participar. “Más vale que esto funcione.”, me dijo, medio en broma y con una sonrisa que no pudo esconder muy bien su ansiedad y estrés.
Durante los dos primeros días se dedicó a discutir conmigo acerca de la importancia y el valor de casi todo lo que hasta ese momento había compartido con él. La frase que utilizaba con mayor frecuencia en sus argumentos siempre comenzaba con “Pero ves, Michael, eso no puede funcionar conmigo porque … ”
Yo me sentía confundido y un poco frustrado, porque a) tenía muchas ganas de que él consiguiera lo que había venido a buscar y b) los argumentos que él presentaba de por qué en su caso no iba a funcionar eran bastantes convincentes. Se encontraba en una situación difícil con respecto a su negocio, y yo sabía que estaba luchando con problemas de ansiedad y de salud. Además, tenía muy claro que sólo nos quedaba poco más de un día juntos, y empecé a preguntarme si ésta iba a ser la “excepción a la regla” – la única persona cuya vida no se vería afectada positivamente por una comprensión más profunda de los principios detrás la experiencia humana.
Decidimos tomar un descanso en la tarde del segundo día. Él se fue a tomar un café y yo pasé el tiempo paseando a mis perros, con la esperanza de que esa actividad aclarara mi mente y abriera el espacio necesario para una nueva perspectiva acerca de lo que podría hacer que las cosas cambiaran para él. (Tenía la esperanza, en realidad, de que los perros pudieran tener algunas sugerencias, pues habían estado observando nuestras sesiones echados en el piso de mi oficina, pero permanecieron decididamente en silencio a lo largo de la caminata, sin duda animándome a encontrar mis propias respuestas mediante la continua reflexión.)
Después de más o menos diez minutos de auto-recriminación y duda, mi pensamiento se calmó y empecé a disfrutar de la sensación de cómo mi corazón latía más rápido por el esfuerzo, del paisaje y los olores de las montañas de Santa Mónica. De repente, una nueva pregunta me vino a la cabeza:
¿Desde cuando una conversación sobre la verdad detrás de la experiencia humana tiene que “funcionar”?
Imaginen que alguien viene a la tierra sin conocimiento alguno de cómo funciona el mundo físico. A pesar del hecho de que estarían continuamente cayendo, electrocutándose, y doblándose, seguirían adelante haciendo su mejor esfuerzo. Incluso podrían reconciliarse con el “hecho” de que “la gente como ellos” no está hecha para prosperar en un planeta como éste, y podrían acercarse a ustedes buscando consejos sobre cómo sacar el mejor partido de las cosas en un mundo que parece diseñado en su contra.
Ahora imaginen que en lugar de darles estrategias de “cómo tener éxito en un mundo donde cosas malas le suceden a la gente buena”, les explicamos que hay fuerzas universales en juego en el mundo físico, como la gravedad, la electricidad y el magnetismo. Las cosas que les estaban ocurriendo no eran producto del azar – eran el resultado natural y predecible de interactuar con las fuerzas preexistentes sin conocimiento alguno de lo que realmente estaba pasando. Mejor aún, esas mismas fuerzas podrían ser aprovechadas positivamente y utilizarse en la creación de gran belleza y valor en el mundo.
Por último, imaginen a esa persona diciendo “Sí, puedo ver cómo el que algunas personas se electrocuten es debido a la electricidad, pero en mi caso no puede ser sólo la electricidad – ¡porque realmente, realmente duelen!” O “Puedo ver cómo el magnetismo me ayudaría si yo creyera en él, pero he visto demasiado sufrimiento en mi vida como para creer que el magnetismo es real.”
Nosotros no nos dejaríamos llevar por sus argumentos, no importa cuánto lucharan por ellos, pues sabemos que la gravedad, la electricidad y el magnetismo son fuerzas universales, que operan fuera de la esfera de las preferencias personales, la intención, o las opiniones.
De la misma manera, cuando hablamos de Mente, Conciencia y Pensamiento como los componentes básicos universales de la experiencia humana, no estamos ofreciendo recetas para vivir mejor. Estamos apuntando a la gente hacia la fuente más profunda de la sabiduría que se encuentra en el corazón de cada uno de nosotros – la verdad de la vida antes de la creación de los muchos, muchos juegos y recetas de cómo vivir.
Así que si alguien está buscando que le digan “qué hacer”, probablemente no escuchará cuando se le hable acerca de lo que ya está hecho. El sistema perfecto ya está en marcha – los GPS de la sabiduría, la flotabilidad del espíritu, y la naturaleza de auto-corrección de nuestra salud mental innata son los ajustes de fábrica que traemos, son parte de nuestra “tolerancia original”.
No necesitamos que alguien nos diga qué hacer, o qué pensar, o cómo ser. Sólo necesitamos, de vez en cuando, que alguien nos señale en la dirección de casa. Cuando nos volvamos a conectar con la energía y la inteligencia detrás de la vida, nuestras vidas serán atendidas, a menudo con más elegancia, gracia y amor de los que nos hubiéramos atrevido a soñar alguna vez.
Así que cuando regresé de mi paseo y Thomas regresó de su café, y los perros de nuevo tomaron su lugar a nuestros pies, le pedí que escuchara de otra manera. En lugar de escuchar para encontrar cómo mejorar su vida, le pedí que escuchara para encontrar un sentimiento de la verdad. Y le doy todo el crédito a Thomas, pues es exactamente lo que hizo.
Nueve meses más tarde, Thomas está prosperando, tiene un nuevo trabajo en una nueva parte del mundo y un increíble sentido de resistencia, un humor y un optimismo que parecían estar completamente ausentes la primera vez que me senté con él. Cuando le pregunté cuál había sido la diferencia que había hecho la diferencia, dijo “Fueron un montón de cosas, pero fue sobre todo cuando me di por vencido en cuanto a conseguir algo útil para mí mismo en nuestras sesiones y me puse a mirar en la dirección de lo que era cierto para todas las personas en todas partes. Realmente no pensé que eso ayudaría, pero hizo toda la diferencia del mundo”.
Luego me recordó una cita que había compartido con él en algún punto durante nuestra trabajo, original de un filósofo británico del siglo 20 con el improbable seudónimo Wei Wu Wei:
“¿Por qué eres infeliz? Porque el 99,9 por ciento de todo lo que piensas, y de todo lo que haces es por ti mismo – y no hay tal. ”
Con todo mi amor,
Michael
