MNCT 973 – Discutiendo el nihilismo en Twitter.
“Pero la sociedad de hoy se caracteriza por la orientación hacia el logro, y consecuentemente adora a las personas que son exitosas y felices, en particular, adora a los jóvenes. Virtualmente ignora el valor de todos aquellos que son diferentes, y al hacerlo difumina la decisiva diferencia entre ser valioso en un sentido de dignidad y el ser valioso en un sentido de utilidad… confundiendo la dignidad del hombre con la mera utilidad surge de una confusión conceptual.”
– Viktor Frankl, from Man’s Search for Meaning
Esta mañana recibí una pregunta en mi cuenta de Twitter que decía “¿Cuál es la diferencia entre los 3 Principios y el nihilismo?”
My respuesta rápida de 140 caracteres fue simple:
El nihilismo apunta al vacío y lo llena con pavor; nosotros apuntamos al vacío y llenamos con esperanza.
Para mejor entender lo que quiero decir con “vacío”, consideremos el ejemplo que dio el filósofo inglés Gilbert Ryle en su libro El Concepto de Mente y llamado “La Universidad”:
A un extranjero que visita Oxford of Cambridge por primera vez se le muestran una serie de colegios, librerías, campos de juego, museos, departamentos científicos y oficinas administrativas. Luego el extranjero pregunta “¿Pero dónde está la Universidad? He visto dónde viven los miembros de los Colegios, dónde trabajan los secretarios, dónde experimentan los científicos y todo el resto. Pero todavía no he visto la Universidad en donde se encuentran y trabajan los sus miembros.”
Así que, ¿dónde está realmente la Universidad?
Se encuentra en:
- ¿Los edificios y los terrenos?
- ¿Los estudiantes y los profesores?
- ¿La interacción entre ambos?
- ¿El espíritu de educación que los unfusiona con cualidades universitarias?
- ¿Todos o ninguno de los anteriores?
Me parece a mi que no hay ninguna “cosa” a la que se pueda especificar como “la Universidad”, aunque podemos identificar todas sus partes; de manera similar, no hay un “yo separado” que mejorar.
En medio de mis primeros intentos en la espeleología espiritual, leí en muchos textos que “el yo” era como una cebolla. Como experimento, compré una cebolla en la tienda local, la llevé a Hyde park, y traté de ir pelando las capas para ver qué había en su centro.
Para mi decepción, no había un centro – incluso la parte más pequeña del centro podía seguirse pelando como una capa más de piel. Este es el enfoque nihilista del yo – porque no hay más que vacío en su centro, no hay sentido, ni propósito, ni valor en la vida.
Pero unos momentos después tuve una experiencia “kensho” – un vistazo momentáneo de lo vasto de nuestra verdadera naturaleza. La nada al centro de la cebolla, que me había parecido tan vacía un momento antes, de pronto se llenó con todo – el parque entero, la ciudad de Londres, y el universo entero. De la nada vino el todo; del vacío vino una plenitud de sentimiento que hasta hoy puedo recordar.
Y esta es la buena noticia con respecto al vacío. Así como no necesitamos encontrar la “verdadera” Universidad para poder beneficiarnos de su aparente existencia, no necesitamos toparnos con yo separado para poder vivir una vida llena, rica y significativa. Eres nada, pero también eres todo – y en esa paradoja está el secreto de la felicidad y una vida bien vivida.
Con todo mi amor,
Michael.
